Abrimos las puertas con 25 alumnos en la primera semana. Al terminar aquel primer curso, ya eran 100. Así empezó Performing English. Diez años después, seguimos sumando historias que merecen salir a escena.
Para celebrar el aniversario, hemos entrevistado a Mai, nuestra directora, y a Vastian, su hijo y una pieza imprescindible de la escuela. Les hemos preguntado por los comienzos, los momentos difíciles y lo que imaginan para el futuro. Y, de paso, les hemos sacado unas cuantas curiosidades.
1. Antes del escenario, hubo que levantar el suelo
Nuestra directora siempre había soñado con tener un teatro. Pero el local donde iba a empezar todo estaba en bruto y un metro por debajo del nivel de la calle. Tocó rellenar y construir.
Nos lo cuenta enseñando una foto de las obras: donde hoy están las aulas uno y dos, el escenario y el patio de butacas, entonces estaba todo por hacer.
Vastian también nos muestra el primer plano de la escuela. Las aulas, la entrada, los baños… Nuestra vida cotidiana, versión boceto.


2. Los primeros protagonistas tenían dos años
Nuestra directora guarda una foto de aquella primera clase con niños de dos años. Ella era la profesora.
Desde entonces hemos enseñado mucho inglés y aprendido unas cuantas cosas nosotros también. De los alumnos, de las familias y de todas las teachers que han pasado por aquí.
Cuando le preguntamos cómo se ha construido la escuela, lo resume así: «Ensayo, error, ensayo, error».
Muy de teatro. ¡Y bastante más honesto que decir que lo teníamos todo calculado!

3. Hay una silla con tres generaciones de historia
El padre de Mai ayudó a montarla cuando preparaban la apertura. Hoy es la silla donde se sienta Vastian todos los días.
Diez años después, sigue en su puesto.
Vastian recuerda aquellos preparativos con familiares y amigos, montando mesas y sillas para estrenar la escuela. Después llegaron las primeras familias interesadas y la emoción de comprobar que el proyecto empezaba a funcionar.
«La verdad que fue muy mágico», nos cuenta.

4. El décimo aniversario se ha peleado
También hablamos de los momentos difíciles. El COVID nos obligó a cerrar durante seis meses cuando la escuela aún no había cumplido cuatro años.
Nuestra directora lo recuerda sin adornos: «La única opción era pelear con uñas y dientes para seguir aquí».
Vastian se queda con la ilusión de las familias, que incluso en medio de aquel caos seguían teniendo ganas de volver. Por eso este cumpleaños significa tanto: sabemos lo que ha costado llegar y cuántas personas han ayudado.

5. Para el veinte aniversario ya tienen ideas
Les preguntamos qué les gustaría contar dentro de otros diez años y los dos imaginan más Performing English en más lugares.
Sí, les queda cuerda.
Y quieren seguir haciendo algo que Vastian explica muy bien: ayudar a los alumnos a superar sus barreras, divertirse y lanzarse, aunque tengan miedo. Aprender inglés y descubrir que son capaces de mucho más de lo que pensaban.
Nuestra directora cierra la entrevista dando las gracias a quienes nos habéis acompañado durante estos diez años. Nos sumamos: gracias por confiar, por participar y por llenar de vida aquel plano.
Empezamos con 25 alumnos. ¡Menuda función nos esperaba!